Francisco Morales Zapata, del Instituto para el Desarrollo Humano Henry Wallon, está participando en las actividades de apoyo a población afectada por las lluvias, aluviones e inundaciones
Enero 2010
El departamento del Cuzco fue declarado zona de desastre por el gobierno peruano debido a las torrenciales lluvias, que produjeron derrumbes y hauycos (ríos de agua, barro y piedra).
Según informó el presidente del Consejo de Ministros, las torrenciales lluvias registradas en el departamento de Cusco, en el sureste peruano, han dejado 23 mil 445 damnificados (lo perdieron todo) y 37 mil 375 afectados (perdieron parte de sus pertenencias), de acuerdo a los últimos reportes de Defensa Civil.
Afirmó mediante conferencia de prensa en Cusco que son 4689 viviendas destruidas, 7435 afectadas, 16151 hectáreas de cultivos afectadas y nueve puentes afectados, hecho que no solo ha perjudicado la zona sino que ha repercutido en todos los poblados y caseríos aledaños a la zona del desastre.
Según reporteros de la zona, la ciudad del Cusco ha sufrido daños en la mayoría de sus distritos, sin embargo no se está considerando como problema y zona de urgente necesidad y apoyo al propio distrito de cusco. Este distrito cuenta con cuatro zonas que son: comunidades campesinas, centro histórico, zona noreste y zona noroccidente, precisamente ésta última zona cuenta con más de 80 asentamientos humanos, pueblos jóvenes y apvs, que se encuentran en la parte periférica de la ciudad, entre los 3350 a 3600 msnm. A inicios del mes de enero, los pobladores encabezados por nuestros dirigentes solicitamos apoyo para evitar consecuencias futuras a causa de las lluvias, razón por la cual el día miércoles 20 de enero se llevo a cabo una sesión de consejo para declarar a ésta zona en emergencia, sin embargo esta petición fue rechazada por los regidores en su conjunto, haciendo caso omiso a las alarmas de prevención. Lamentablemente por la falta de apoyo e inoperancia de las autoridades de turno, éste domingo 24 sucedió lo que todos temíamos, los cerros se vinieron sobre nuestras casas, los cauces de los ríos se desbordaron dejando a más de 1000 familias damnificadas, cuantiosas pérdidas materiales y dos vidas humanas. El pueblo joven Ayahuayco-Pueblo libre que fue el más devastado con el 90% de sus viviendas inhabitables, así mismo los ppjj de San Isidro, Sayari, Santa Lucía, Ticatica, Camino Real, Campo verde entre los más afectados.